"Ocho de Tréboles"

|

"Yo dije que me parecía curioso que los seres humanos, que somos tan listos para muchas cosas, como por ejemplo la exploración del espacio y la composición de los átomos, no sepamos más sobre nosotros mismos. Entonces mi viejo dijo algo tan inteligente que creo que puedo recordarlo palabra por palabra:

- Si nuestro cerebro fuera tan sencillo como para poder entenderlo, seríamos tan tontos que, de todos modos, no lo podríamos entender.

Me quedé un buen rato meditando sobre ésta frase. Al final, llegué a la conclusión de que la frase decía más o menos todo lo que podría decirse sobre la pregunta que yo había hecho.
Mi viejo continuó:

- Por que hay cerebros mucho más simples que el nuestro. Por ejemplo, podemos, al menos hasta cierto punto, entender como funciona el cerebro de una lombriz. Pero la lombriz no puede; para eso, su cerebro es demasiado simple.

- Puede que haya un dios que nos entienda.

Mi viejo se sobresaltó. Creo que le impresionó un poco que yo fuera capaz de hacer una pregunta tan astuta.

- Puede ser. Pero, en ese caso, el sería tan enormemente complicado que seguramente no sería capaz de entenderse así mismo".


JOSTEIN GAARDER

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Fuentes: Gaarder, Joestin. "El misterio del solitario". Ediciones: Siruela. Biblioteca de Gaarder. Tomo: 4. Pag. 171. Impreso en España. 16ª edición ( 2ª Edición en Biblioteca de Gaarder): Febrero de 2006.
Imagen 55: Extraído de un juego de cartas de mi mamá llamado "Rommé, Brigde, Canasta".

3 comentarios:

Gabbby dijo...

Amen a eso. Estuvo como profunda la conversa con el abuelo.

Por eso digo q si hay un dios no somos ni tal vez nunca seremos lo suficientemente inteligentes como para entender su naturaleza si ni siquiera entendemos la nuestra. Hay q ver q somos pedantes.

Astrid Hernández dijo...

Jajaja! bueno no sé si seremos pendantes o no pero curiosamente éste libro te permite pensar en situaciones como ésta. Lo interesante del ser humano es que a pesar de no poder entender muchas veces las maravillas de éste gran universo, siempre en su espirítu están en búsqueda del lugar de su procedencia. Es bueno tenerte por aquí Gabby y eres bievenida a visitar el blog cuando quieras.:)

frandelacal dijo...

Un día me encontré un naipe en el suelo, era el joker. Más adelante me encontré una ficha de puzzle con una forma, era una forma de trébol. Por último, ese mismo día miré el kilometraje de mi coche: era 88.888 Desde entonces pienso que todos esos símbolos querían decir algo, pero sólo era una tonta suposición. Hoy se me ha ocurrido buscar por Internet un naipe que tuviera una forma y un número. La forma el trébol, el número el ocho... y llegué a esta página. ¿Hay explicación para esto? ¿O ha sido absolutamente casual? ¿Tiene algún significado que desconozca el ocho de tréboles en ese libro? Gracias por la respuesta, quizá haya descubierto algo importante con ello o quizá sólo vea signos extraños donde no los hay y me esté volviendo un poquitín loco (voy a tomar mi Risperdal por si acaso).

Publicar un comentario